Para tener éxito en el mercado de los servicios, los gerentes deben apuntar a la innovación de sus herramientas de producción, así como al desarrollo de sus habilidades relacionadas con los procesos administrativos. En este caso, destacamos la necesidad de conocer los conceptos y estrategias relativos a los asuntos del sector financiero, dado que este departamento tiene gran relevancia para la salud y la sostenibilidad de cualquier negocio.

Por lo tanto, los profesionales que se encargan de los procesos en este ámbito deben tratar de conocer los principales aspectos relacionados con el capital y la rentabilidad de la empresa, como el flujo de caja descontado. ¿Sabe qué es esto? Para ayudarle a entenderlo mejor, hemos preparado este artículo con la información principal.

Siga leyendo y manténgase al día.

¿Qué es el flujo de caja descontado?

El flujo de caja descontado (DCF) no es más que una técnica de presupuestación de capital que utiliza como parámetro el efectivo esperado que puede producir la empresa en el futuro, proporcionando una visión general del valor actual. El objetivo principal es traducir el flujo de caja futuro de la empresa en importes actuales fijando un tipo de descuento.

Para que lo entienda mejor, comparemos el DCF con el flujo de caja normal. El primero muestra una estimación del valor de la empresa basada en el beneficio que puede generar. Por otro lado, el flujo de caja normal se refiere a la cantidad de capital que la empresa ha transado en un periodo determinado.

¿Para qué sirve el flujo de caja descontado?

El DCF es una poderosa estrategia para guiar las decisiones de los gestores e inversores. Como hemos señalado, mediante este método se puede crear una estimación de la rentabilidad que puede ofrecer un negocio. Además, la herramienta también permite evaluar las oportunidades y las amenazas, ya que mide la rentabilidad futura en función de los descuentos y los riesgos asumidos.

¿Cómo se calcula el FCD?

La fórmula para calcular el DCF es relativamente sencilla: basta con dividir las cantidades referidas al flujo de caja futuro por el número de períodos (años estimados), multiplicando por una tasa de descuento que sume una unidad. Así, la fórmula es:

DCF = proyecciones de ingresos / 1 + tasa de descuento elevada al número de períodos considerados

Cabe destacar que la tasa de descuento se refiere a la devaluación financiera en cada periodo. Como ejemplo, supongamos que una empresa tiene como proyección en un periodo de 3 años los ingresos de:

Basándonos en una tasa de descuento del 12%, tendremos que descontar estos intereses cada año. Utilizando la fórmula, tenemos:

Ahora que conocemos los ingresos para los próximos 3 años, refiriéndonos a la cantidad aproximada de lo que sería hoy, sólo hay que sumar y encontrar el valor de la empresa:

DCF = 53 + 63 + 64

DCF = 180 MIL DÓLARES

Así pues, estas fueron las informaciones clave sobre lo que es el flujo de caja descontado y cómo calcularlo. Con esta cantidad en la mano, es posible prospectar inversores para su empresa y demostrar el potencial y los ingresos futuros previstos. Debido a su relevancia, este cálculo debe realizarse cuidadosamente, teniendo en cuenta las cantidades correctas para cada año.